Tras varias décadas de investigación espacial, parece que NASA tendrá que utilizar las naves Soyuz en lugar de sus creaciones propias como el Discovery.
Ante la falta de fiabilidad de sus transbordadores como el Discovery o el Columbia y a pesar de que dentro de los planes de la agencia espacial estadounidense estaba el crear sus propias naves, los ingenieros de NASA tendrán que conformarse con reutilizar los robustos Soyuz en sus misiones. Parece ser que el motivo principal de esta decisión ha sido el excesivo coste del diseño de nuevas naves en un momento económico bastante delicado para la Agencia espacial. Así el presidente de los EEUU G. W. Bush firmó ayer un acuerdo por el cual la estación orbital podrá seguir funcionando como hasta ahora y con el que solicita a Rusia una Soyuz cada 6 meses por un total de cinco años y medio.
La primera nave Soyuz que envíe NASA al espacio se encargará de traer a la tierra al comandante William McArthur que volverá de la estación orbital en abril del 2006. A partir de ahora los astronautas norteamericanos respirarán un poco más tranquilos, ya que la demostrada robustez de estas naves rusas es una garantía de seguridad. En palabras del propio Pedro Duque [1], "Uno se siente mucho más tranquilo viajando en una nave soyuz que en un transborador estadounidense".